Cada vez más parejas valencianas deciden pedir ayuda profesional antes de dar el paso de separarse. Según datos recogidos por el Colegio Oficial de Psicología de la Comunitat Valenciana (COPCV), el 40 % de las consultas en terapia de pareja durante 2024 correspondieron a personas que buscaban resolver conflictos graves antes de tomar una decisión definitiva sobre su relación.
“Estamos observando un cambio cultural: las parejas ya no ven la terapia como un recurso de última hora, sino como una herramienta para salvar o, al menos, cerrar la relación de forma más sana”, explica María Torres, psicóloga especializada en terapia de pareja en Valencia.
Un cambio de mentalidad
En la última década, la visión social sobre la ayuda psicológica ha evolucionado significativamente. Factores como la normalización de la salud mental en medios de comunicación, el acceso a información de calidad y el impacto emocional de la pandemia han contribuido a que más personas acudan a terapia.
Un estudio de la Sociedad Española para el Avance de la Psicología Clínica (2024) revela que, en el ámbito nacional, el 37 % de las parejas que asisten a terapia lo hacen antes de tomar una decisión sobre su futuro, frente al 22 % que lo hacía hace apenas cinco años.
En Valencia, la cifra es incluso más alta. “Esto indica que la población está más dispuesta a pedir ayuda y a trabajar en la relación antes de que el deterioro sea irreversible”, apunta Torres.
Motivos más frecuentes para acudir a terapia
Los psicólogos que trabajan en terapia pareja Valencia señalan que los motivos de consulta más habituales incluyen:
- Problemas de comunicación: discusiones recurrentes, malentendidos y sensación de “hablar idiomas diferentes”.
- Crisis vitales: nacimiento de un hijo, pérdida de empleo o mudanza.
- Conflictos por infidelidad: tanto en su vertiente física como emocional.
- Diferencias en la gestión económica: desacuerdos sobre gastos e inversiones.
- Falta de intimidad: disminución del deseo sexual y distanciamiento afectivo.
“La terapia no garantiza salvar la relación, pero sí proporciona un espacio seguro para entender qué ha fallado, mejorar habilidades de comunicación y, en muchos casos, tomar una decisión conjunta con menos resentimiento”, añade la especialista.
La influencia de la pandemia
El confinamiento y las restricciones de 2020 y 2021 dejaron huella en muchas relaciones. Un informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) indica que, en la Comunitat Valenciana, las rupturas aumentaron un 13 % en 2021 respecto al año anterior. Sin embargo, en paralelo, las solicitudes de terapia de pareja crecieron un 28 %.
Según profesionales de psicólogo terapia Valencia, la convivencia forzada puso de manifiesto problemas que antes se ignoraban o se mitigaban con el tiempo separados. Esto aceleró el reconocimiento de que era necesaria ayuda externa.
¿Qué buscan las parejas en terapia?
No todas las parejas acuden con la intención de “arreglar” la relación. Algunas quieren cerrar etapas con respeto y cuidado emocional, sobre todo si hay hijos en común.
“En esos casos, trabajamos en lo que llamamos terapia de separación consciente, cuyo objetivo no es evitar la ruptura, sino minimizar el impacto emocional y establecer acuerdos de convivencia post-ruptura”, explica Torres.
Este enfoque se inspira en modelos internacionales como el Collaborative Divorce estadounidense, que promueven una ruptura menos litigiosa y más orientada al bienestar de todos los implicados.
Barreras que aún persisten
A pesar de la tendencia positiva, todavía existen obstáculos para acceder a terapia de pareja:
- Coste económico: muchas parejas perciben la terapia como un gasto elevado, aunque existen programas subvencionados.
- Estigma residual: aunque menor que en el pasado, aún hay reticencia a “contar los problemas a un extraño”.
- Falta de información: no siempre se sabe qué esperar de una terapia y qué resultados son realistas.
Una herramienta para prevenir y sanar
Los expertos coinciden en que la terapia de pareja no solo sirve para evitar una separación, sino también para mejorar la calidad de la relación y el bienestar individual. Incluso si la ruptura es inevitable, el proceso terapéutico ayuda a reducir el daño emocional y a establecer relaciones más sanas en el futuro.
“Cuando las parejas vienen antes de que la situación sea insostenible, el pronóstico mejora notablemente. La clave está en pedir ayuda a tiempo”, concluye Torres.






