El laboratorio de Bellaterra había estado realizando investigaciones precisamente sobre la cepa del virus detectada en los primeros jabalíes infectados
La crisis sanitaria causada por el brote de peste porcina africana (PPA) en Cataluña, que se desató a finales de noviembre de 2025, ha dejado en vilo al sector ganadero y ha generado una creciente alarma en la sociedad. Lo que comenzó como un incidente aislado con jabalíes infectados en las cercanías de Barcelona, pronto se transformó en una preocupación a nivel nacional, y las investigaciones han llevado a una sorprendente sospecha: ¿Pudo la fuga del virus provenir de un laboratorio de alta seguridad en Bellaterra?
La zona afectada, cerca del campus de la Universidad Autónoma de Barcelona, es hogar del Centro de Investigación en Sanidad Animal (IRTA-CReSA), uno de los pocos en España con la capacidad de trabajar con patógenos de alto riesgo. En este centro, científicos investigan las vacunas y el control de diversas enfermedades animales, incluida la peste porcina africana, que afecta gravemente a cerdos y jabalíes, aunque no es peligrosa para los seres humanos.
El laboratorio había estado realizando investigaciones precisamente sobre la cepa del virus detectada en los primeros jabalíes infectados, lo que ha generado un aire de incertidumbre y sospechas. La coincidencia temporal entre los ensayos con la cepa Georgia/2007/01 y la aparición de los primeros casos de PPA ha desatado especulaciones. Aunque no hay pruebas concluyentes de una fuga, las autoridades no descartan ninguna hipótesis y han iniciado una investigación oficial.

IRTA-CReSA es conocido por su capacidad para trabajar con patógenos de alta seguridad, y el laboratorio en cuestión tiene estrictas medidas de bioseguridad para evitar cualquier tipo de fuga. Sin embargo, la proximidad de los primeros casos de jabalíes infectados con las fechas de los experimentos ha planteado una serie de preguntas difíciles de responder. ¿Pudo haberse escapado el virus debido a un error humano o a una falla en los protocolos de seguridad? ¿O es simplemente una coincidencia?
El laboratorio se defiende de las acusaciones, asegurando que el virus nunca ha estado en contacto con la fauna local y que las medidas de seguridad se han cumplido rigurosamente
Desde el laboratorio, se defienden de las acusaciones, asegurando que el virus nunca ha estado en contacto con la fauna local y que las medidas de seguridad han sido seguidas rigurosamente. No obstante, las autoridades han comenzado a revisar los procedimientos de seguridad y se han comprometido a realizar una investigación exhaustiva.
Mientras tanto, las autoridades continúan trabajando para controlar la propagación del virus, y los cazadores han recibido instrucciones de intensificar la caza de jabalíes en la zona. Esta medida es vista como crucial para evitar que los animales salvajes continúen propagando la enfermedad a nuevas áreas.
A pesar de la gravedad de la situación, no se ha confirmado que el brote se origine en el laboratorio. Sin embargo, las autoridades siguen adelante con la investigación, buscando respuestas claras para esclarecer los hechos. Se revisarán todos los protocolos, se evaluarán los registros de los experimentos y se analizará si alguna negligencia pudo haber provocado el escape del virus.
Las autoridades sanitarias piden cautela. Mientras tanto, el sector ganadero y la población en general siguen con atención los desarrollos de una crisis que ha puesto en juego tanto la salud pública como la estabilidad económica del sector porcino. La resolución de este brote, que aún está lejos de terminar, podría marcar un antes y un después en la gestión de la sanidad animal en España.
La UME se despliega en Cataluña para ayudar a controlar el brote de peste porcina africana






