El Ministerio de Sanidad explora la posibilidad de establecer un sistema de doble precio para medicamentos que, aun estando disponibles, sufren problemas de suministro para evitar situaciones como la de Ozempic.
El Ministerio de Sanidad explora la posibilidad de establecer un sistema de doble precio para medicamentos que, aun estando disponibles, sufren problemas de suministro. La medida, según fuentes del departamento, se aplicaría exclusivamente a fármacos cuyo uso principal no esté financiado por el sistema público, buscando evitar situaciones como la escasez de Ozempic, que afectó a pacientes diabéticos debido a su uso para perder peso.
La iniciativa busca proteger el acceso a medicamentos esenciales para pacientes que los necesitan para tratar enfermedades cubiertas por la financiación pública. Para ello, se disuadiría, mediante un precio más elevado, la compra para usos no financiados por la Seguridad Social. Se priorizaría así el suministro a pacientes que requieren el fármaco para su tratamiento principal, evitando que la demanda para usos secundarios agrave los problemas de disponibilidad.
Desde el Ministerio se subraya que esta medida excepcional se aplicaría solo en situaciones de escasez y a medicamentos con usos no financiados. El objetivo es equilibrar el acceso a tratamientos necesarios y evitar el desabastecimiento provocado por una demanda excesiva para usos no contemplados en la financiación pública.
Esta propuesta surge ante la creciente preocupación por el desabastecimiento de ciertos medicamentos, un problema que afecta a varios países europeos y que ha generado tensiones en el sistema sanitario español. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) vigila constantemente la disponibilidad de fármacos y colabora con los laboratorios para prevenir y solucionar problemas de suministro.
La implementación de un sistema de doble precio es una medida compleja que requiere un análisis detallado de sus posibles consecuencias. Es crucial garantizar que no dificulte el acceso a los tratamientos necesarios y que existan mecanismos de control para evitar abusos o distorsiones en el mercado, algo que previsiblemente generará debate entre los distintos actores del sector.






