La Consejería de Salud y el SAS reconocen un fallo de comunicación clínica en el programa poblacional de cáncer de mama, anuncian un plan de choque con 12 millones y 119 profesionales, y niegan pérdida o borrado de datos tras una incidencia técnica en ClicSalud+.
El Servicio Andaluz de Salud (SAS) admitió el 2 de octubre un fallo de información a mujeres del programa poblacional de mama cuyos estudios radiológicos habían sido catalogados como “lesión posiblemente benigna”: no siempre recibían explicación temprana de que requerían seguimiento y una segunda prueba fuera del circuito de cribado. Como medida, el SAS inició llamadas individualizadas (en torno a 2.000 afectadas) e incorporó esa comunicación al protocolo del programa.
El SAS ha activado un plan de choque “para mejorar la información clínica, reducir tiempos de respuesta y ampliar personal y tecnología en las unidades de mama”, dotado con 12 millones de euros e incorporación de 119 profesionales (65 radiólogos, 20 enfermeras, 18 técnicos de radiodiagnóstico y 16 TCAEs). La nota fija como horizonte el 30 de noviembre para “depurar cualquier incidencia” y sitúa el 90% de los casos pendientes en el Hospital Virgen del Rocío (Sevilla).
Fuentes oficiales aseguran que el error se produjo únicamente en horas puntas pero asegura que no se perdió la información clínica y asegura haber restablecido el 100% del servicio de ClicSalud+
La versión oficial sobre la caída de ClicSalud+ es doble y complementaria: Por un lado, indica que debido a un importante incremento en el acceso que impidió consultar imágenes e informes durante horas puntas pero asegura o haber perdido la información clínica. Por otro lado, asegura el restablecimiento total del servicio con todos los informes e imágenes disponibles de nuevo en la aplicación.
- Incidencia temporal por “un importante incremento en el acceso” que impidió consultar imágenes e informes durante puntas de uso; el SAS afirma no haber pérdida de información clínica.
- Restablecimiento del servicio con todos los informes e imágenes disponibles de nuevo en la aplicación.
Ambos comunicados están publicados en los canales institucionales
El diseño del programa de cribado de cáncer de mama —invita cada dos años a la población diana y realiza dos proyecciones por mama con envío de resultados y derivación cuando procede— no ha cambiado en la documentación pública consultada.
El PSOE Andaluz acusa al Gobierno Andaluz de obligar al personal sanitario de borrar o manipular historiales médicos para eliminar pruebas
El asunto ha entrado en el control político. El Diario de Sesiones del Parlamento de Andalucía recoge preguntas orales específicamente “relativas a los fallos en el programa de detección precoz del cáncer de mama” en el Pleno del 9 de octubre. Es prueba documental de que el caso está formalmente bajo escrutinio parlamentario.
En el perfil del contratante de la Junta consta un expediente del SAS para la prestación de servicios de detección precoz del cáncer de mama mediante mamografía en unidades móviles. Que existan contratos para unidades móviles forma parte de la logística histórica del programa para cubrir territorios sin equipos fijos; el debate sobre su alcance es político, pero el hecho documental está acreditado.
Como portavoz de Por Andalucía, Inmaculada Nieto llevó al Pleno dos imágenes de la misma mamografía de una afectada (“Anabel”) para sostener que el historial había cambiado tras la caída de ClicSalud+: una versión mostraba la lesión y el nombre del facultativo; la otra, “reaparecida”, ya no los tenía. El gesto incendió el debate político y mediático; Juanma Moreno lo negó y remitió a los tribunales
La portavoz adjunta del Grupo Socialista, Ángeles Férriz, sostiene que el Gobierno andaluz “quiere borrar o manipular historiales médicos” y que estaría “obligando a funcionarios a manipular informes”, vinculando esa supuesta alteración a la intención de “quitar de en medio pruebas de negligencia criminal”. Hablan incluso de un “borrado masivo” de la historia de la sanidad. Estas expresiones constan en una nota publicada en el sitio oficial del partido.
Las acusaciones de manipulación deliberada de mamografías o historiales no constan como hechos probados en los canales institucionales; lo oficialmente publicado se limita a describir una incidencia técnica y su resolución. Cualquier afirmación más allá de eso no está respaldada por fuentes oficiales a la fecha de cierre.
La sanidad pública andaluza muestra signos de desgaste: plantillas justas en Radiología, cuellos de botella en segundas pruebas y sistemas que fallan justo cuando deberían sostener la confianza. El plan de choque va en la dirección correcta, pero llega tarde para quien ha pasado meses sin una explicación clara. No basta con anunciar refuerzos: hay que publicar datos, medir resultados y asumir responsabilidades cuando los estándares no se cumplen.
Y la oposición ha decidido hacer campaña con un asunto de salud pública de alta sensibilidad. Lanzar grandes palabras —“manipulación”, “borrado”— sin pruebas oficiales es irresponsable. Convertir el miedo de miles de mujeres en munición electoral retrata una falta de vergüenza incompatible con una política adulta. La solución exige auditoría independiente, datos abiertos y respeto a las pacientes. Menos ruido y más realidad comprobable






