Expertos en desarrollo infantil advierten sobre un aumento en retrasos motores leves y problemas respiratorios por la falta de estímulos en espacios abiertos.
En los últimos dos años, las consultas de pediatría y fisioterapia han detectado un patrón común: niños de 0 a 4 años con una maduración motora más lenta de lo habitual. El sedentarismo de los padres, el uso excesivo de dispositivos de retención (como hamacas o parques) y la falta de «suelo» han generado lo que algunos expertos llaman «el bebé pasivo».
En 2026, el entorno en el que crecen nuestros hijos ha alcanzado un punto de inflexión. Según el reciente informe de la Guía AIJU 2025-2026, el 81% de los profesionales sanitarios ya detecta un aumento significativo de trastornos en el desarrollo infantil vinculados al uso excesivo de pantallas, incluyendo retrasos específicos en la motricidad gruesa.
Según los especialistas de la Clínica Quineon en Madrid, el desarrollo no es una carrera, pero sí sigue hitos que no deben saltarse.
«El gateo no es opcional; es la base de la lateralidad cerebral y de la futura capacidad de lectura», explican desde su unidad de fisioterapia pediátrica.
La recomendación de la OMS
Recientes directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) subrayan que, para un desarrollo saludable, los lactantes menores de un año deben realizar actividad física varias veces al día, específicamente a través del juego en el suelo. Según la OMS, se recomienda que los bebés que aún no se mueven pasen al menos 30 minutos diarios en posición de decúbito prono (boca abajo) mientras están despiertos para fortalecer su musculatura extensora.
- Referencia: Directrices de la OMS sobre actividad física, comportamiento sedentario y sueño para menores de 5 años.
¿Qué hitos debemos observar?
El desarrollo motor no es una carrera, pero sí un proceso en cascada: cada etapa prepara la siguiente. Las clínicas de fisioterapia pediátricas como Quineon, se centran en tres áreas clave:
El gateo y la coordinación
Aunque algunos niños caminan sin gatear, este patrón cruzado fomenta la conexión entre hemisferios cerebrales y desarrolla la estabilidad del hombro, esencial para la futura motricidad fina (escribir, abrocharse botones).
Control postural
Observan patrones como el W-sitting (sentarse con las piernas en «W»). Si bien no es una patología en sí misma, si es la única postura del niño, puede indicar una hipotonía o debilidad en el core que conviene valorar.
Salud respiratoria
La fisioterapia pediátrica actual ha demostrado ser una herramienta eficaz en la gestión de procesos catarrales y bronquiolitis, ayudando a la eliminación de secreciones mediante técnicas manuales no invasivas, reduciendo así las complicaciones secundarias.
Prevención: El mejor tratamiento
La neuroplasticidad en los primeros años es máxima. Una valoración temprana por un fisioterapeuta pediátrico no busca «etiquetar» al niño, sino proporcionar a los padres las herramientas y ejercicios necesarios para que su hijo explore el mundo con seguridad y eficiencia motora.
Expertos de esta clínica como Rafael Quintana aseguran que su misión es que la fisioterapia sea vista como un acompañamiento al crecimiento, asegurando que cada niño alcance su máximo potencial físico desde la base.






