Este año, la temporada de alergias en España se está alargando más de lo habitual, y todo apunta a que los síntomas persistirán hasta bien entrado el verano. Las lluvias intensas de marzo y las temperaturas suaves han creado las condiciones perfectas para una explosión de polen que ha afectado a millones de personas en todo el país.
Según señala la doctora Carmen Vidal, portavoz de la SEAIC: «La combinación de calor y viento mantiene el polen en suspensión, prolongando la exposición para los alérgicos unido a la ausencia de lluvias en las próximas semanas, hace prever una prolongación de los síntomas hasta finales de julio, e incluso agosto en algunas zonas del sur peninsular.«
El escenario actual no ha surgido por casualidad. Según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), la primavera de 2025 ha sido especialmente activa en términos de polinización debido a un cóctel climático que incluye lluvias intensas en marzo y temperaturas inusualmente altas desde abril.
Estos factores han propiciado una floración más intensa de especies como las gramíneas, el plátano de sombra o el olivo. En regiones como el centro de la península, Andalucía o Extremadura, los niveles de polen han alcanzado cotas muy elevadas. A día de hoy, muchas estaciones de medición siguen marcando valores altos.
Hasta cuándo seguiremos con alergia
La respuesta no tranquiliza a los alérgicos: la temporada aún no ha tocado techo. Tal y como advierte la Aemet (Agencia Estatal de Meteorología), las temperaturas previstas para junio y julio serán superiores a la media, con episodios de calor persistente que favorecerán la dispersión de polen en el aire.
“La combinación de calor y viento mantiene el polen en suspensión, prolongando la exposición para los alérgicos”, señala la doctora Carmen Vidal, portavoz de la SEAIC. Esto, unido a la ausencia de lluvias en las próximas semanas, hace prever una prolongación de los síntomas hasta finales de julio, e incluso agosto en algunas zonas del sur peninsular.
Aunque la primavera es la estación más temida para los alérgicos, no todos los pólenes desaparecen con el inicio del verano. Según el Calendario Polínico Nacional, elaborado por el Comité de Aerobiología de la SEAIC, en junio y julio siguen activos varios alérgenos relevantes:
- Gramíneas: alta concentración hasta mediados de julio.
- Olivo: especialmente en Andalucía y Castilla-La Mancha.
- Chenopodiaceae/Amaranthaceae: propias del verano, especialmente en zonas áridas del sureste peninsular.
Además, el cambio climático está alterando los ciclos tradicionales de polinización, haciendo que algunas plantas prolonguen su floración más allá de lo habitual o la adelanten.
La alergia al polen no es solo una molestia estacional. En España, más de 8 millones de personas padecen rinitis alérgica, según datos del Ministerio de Sanidad. Los síntomas pueden interferir con el sueño, el rendimiento laboral y escolar, e incluso derivar en complicaciones como asma si no se tratan correctamente.
Con temporadas cada vez más largas e intensas, los expertos alertan de la necesidad de considerar la alergia como un problema de salud pública en aumento. La investigación, el seguimiento polínico y la educación sanitaria serán clave para adaptarse a esta nueva realidad.






