CCOO pide cautela y garantías en la formación de inmigrantes para el sector sociosanitario madrileño
La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de Madrid, sindicato mayoritario en el ámbito de residencias y centros de día de gestión privada y concertada en la Comunidad de Madrid, ha instado al gobierno regional a actuar con «prudencia y control» tras la firma de un convenio entre la consejería de familia, juventud y asuntos sociales y la Cámara de Comercio de Madrid. Este acuerdo tiene como objetivo ofrecer formación a personas inmigrantes para que puedan obtener certificados de profesionalidad en atención sociosanitaria, lo que les abriría las puertas al mercado laboral en este sector.
CCOO ha expresado su preocupación fundamental por la necesidad de garantizar la calidad de la formación que se imparta a estas personas, así como por las condiciones laborales que se les ofrezcan una vez que se incorporen al mercado de trabajo. El sindicato subraya la importancia de que la formación sea adecuada, completa y que cumpla con los estándares de calidad exigidos en el sector sociosanitario, con el fin último de garantizar una atención de la máxima calidad a los usuarios de residencias y centros de día, que son personas especialmente vulnerables.
Además, CCOO advierte sobre la necesidad de controlar de forma rigurosa que las empresas del sector cumplan escrupulosamente con la legislación laboral y ofrezcan a los trabajadores unas condiciones de trabajo dignas, que incluyan salarios justos, horarios adecuados que permitan conciliar la vida laboral y familiar, y medidas efectivas de prevención de riesgos laborales para proteger su salud y seguridad en el entorno de trabajo. El sindicato teme que este convenio, si no se vigila adecuadamente, pueda ser utilizado para precarizar aún más el sector, aprovechando la situación de vulnerabilidad de las personas inmigrantes que buscan una oportunidad laboral.
Aunque el sindicato valora positivamente la iniciativa de ofrecer formación a personas inmigrantes, como una forma de fomentar la inclusión social y laboral, insiste en la necesidad de que se haga con «prudencia y control», garantizando en todo momento la calidad de la formación y el respeto a las condiciones laborales dignas. CCOO se ofrece a colaborar estrechamente con la administración y con la cámara de comercio para velar por el cumplimiento estricto de estos objetivos, aportando su experiencia y conocimiento del sector. las políticas de formación reciben también el apoyo y la supervisión del ministerio de trabajo y economía social.
La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de Madrid ha anunciado que seguirá vigilante y activa para asegurar que este convenio contribuya realmente a mejorar la calidad de la atención sociosanitaria en la Comunidad de Madrid y a garantizar unas condiciones de trabajo dignas y justas para todos los profesionales del sector, sin excepción.
En el sector sanitario español aproximadamente un 25–30 % son personas extranjeras, mayoritariamente mujeres.
Las cifras ponen en contexto la preocupación del sindicato. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) y datos del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, en España trabajan unas 550.000 personas en el sector de la atención domiciliaria y residencias. Aproximadamente un 25–30 % son personas extranjeras, lo que supone entre 130.000 y 165.000 trabajadores inmigrantes.
En la Comunidad de Madrid este porcentaje es todavía mayor: según datos de CCOO y la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales, en algunas residencias privadas casi la mitad de las plantillas son de origen extranjero.
Las nacionalidades más frecuentes en el sector sociosanitario son:
- Hondureña y nicaragüense, muy presentes en cuidados y limpieza.
- Colombiana y venezolana, también con un peso considerable.
- Mujeres procedentes de Rumanía, Marruecos y Filipinas son habituales en las plantillas, especialmente en residencias y atención domiciliaria.
El sector es además feminizado en extremo: casi el 85 % son mujeres, muchas de ellas en situación administrativa irregular o con contratos temporales, lo que las hace especialmente vulnerables.
Según un informe de la Fundación FOESSA (2023), alrededor del 34 % de las mujeres inmigrantes que trabajan en residencias y cuidados están en riesgo de pobreza o exclusión social, frente a un 21 % de la población general.
Por todo esto, CCOO insiste en que el convenio para formar a inmigrantes debe ir acompañado de un control férreo, tanto de la calidad de la formación como de las condiciones laborales posteriores. El sindicato se ha ofrecido a colaborar activamente con la administración y la Cámara de Comercio para velar por que esta medida no se traduzca en una «bolsa barata» de mano de obra vulnerable, sino en una verdadera oportunidad de inserción social y mejora del sector.






